Archivos Mensuales: mayo 2015

¿Miedo a comprar en la red? Con las tarjetas prepago, no

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Las compras por internet han dejado de ser algo ajeno para los consumidores. De hecho, la penetración del e-commerce en el mercado español batió récord en 2014 con una facturación de más de 14.000 millones de euros. Las nuevas tecnologías han contribuido a este proceso. Según el último informe del Observatorio Nacional de las telecomunicaciones y de la SI (Ontsi) proporcionado por Adigital el 60,6% de los internautas han realizado compras a través de la red. Las razones que argumentan son varias. Unas están relacionadas con el ahorro de tiempo y comodidad, mientras que otras se vinculan a los precios, las promociones y las ofertas.

Sin embargo, a pesar de este auge del comercio electrónico todavía son muchos los consumidores que presentan reticencias a efectuar sus compras por internet. Según la consultora Nielsen, el 43% de los españoles se frena a comprar a través de la red por el miedo que tienen al uso fraudulento que puedan hacer de sus datos bancarios.

Para evitar esto y con el objetivo de aportar mayor seguridad, las entidades ha puesto en marcha un nuevo modelo de tarjeta: las tarjetas prepago para comprar por Internet que se caracterizan, en algunos casos por carecer de soporte físico. A esto se suma que para usarlas es necesario recargarla previamente con lo que el saldo de esta tarjeta es independiente del resto de cuentas del titular.

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http://cincodias.com/cincodias/2015/05/11/mercados/1431341711_067851.html

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La cara oculta del éxito económico

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El milagro alemán guarda unos cuantos cadáveres en el armario. Las cifras récord de empleo y las saneadísimas cuentas públicas que exhibe la primera economía europea tienen su reverso en una desigualdad en niveles máximos, un porcentaje creciente de la población que queda por debajo del umbral de pobreza, y el número cada vez mayor de trabajadores —dos millones el año pasado, un 13% más que en 2011— que para llegar a fin de mes necesitan dos o incluso más empleos. “Nunca la diferencia entre ricos y pobres había sido tan grande en este país”, sintetiza Ulrich Schneider, gerente del Paritätischen Wohlfahrtsverband, una organización que engloba a más de 10.000 ONG que operan en toda Alemania.

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http://economia.elpais.com/economia/2015/05/08/actualidad/1431098946_274082.html

¿Cuánto durarías en una compañía que no necesita jefes?

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El experimento de Tony Hsieh sobre la organización sin mandos sigue los pasos de algunas empresas que casi anulan la jerarquía y adoptan un modelo de autogestión. ¿Es esto posible? ¿Y resulta eficaz?

Hay gurús de la gestión y los recursos humanos… Y luego está Tony Hsieh, el fundador y consejero delegado de Zappos. La ventaja y el mérito de Hsieh es que no sólo formula teorías. También tiene una empresa -la start up de venta de zapatos online, hoy propiedad de Amazon- en la que puede ponerlas en práctica.

Una de sus ideas originales es que aquel que prefiera el dinero no está suficientemente comprometido con el proyecto, y no cabe en su equipo. Por extraño que parezca, sólo el 2% de sus empleados opta por la retribución. Zappos no se caracteriza por sus altos salarios, pero recibe más de 25.000 solicitudes de empleo al año.

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http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/desarrollo-carrera/2015/05/05/5548fe20268e3ec4388b4578.html

Trabajadores ultraflexibles

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Es la hora del almuerzo y, sentado en un banco junto a los muelles de Liverpool, Clive apura los últimos bocados a su sándwich de pollo casero. En realidad no tiene prisa. Hoy su pausa para comer es extremadamente larga. “¡Cuatro horas! El jefe me ha dicho que no me necesita en ese tiempo, pero que luego tendré otro par de horas de trabajo”, explica mientras se limpia las manos con un pedazo de papel. Afirma que no le compensa volver a casa y se dispone a matar el rato viendo las carreras de caballos en un pequeño local de apuestas Paddy Power. Desde hace un año, muchos de los días son así de imprevisibles para este hombre de 46 años, cabello ralo y ojos pequeños y vivarachos. Trabaja en una compañía de reparto con un ‘contrato de cero horas’, una modalidad en la que el empleador no garantiza al trabajador un mínimo de horas de carga al mes y, por tanto, tampoco un salario mínimo.

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http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/01/actualidad/1430504838_853098.html